BRIGHT LIGHTS IN BLACK HOLES

Now there's a look in your eyes,
like black holes in the sky"


No puedo explicar las ansias incontrolables que tengo de saber absolutamente todo acerca de la situación que estoy viviendo actualmente.

Es chistoso, como una amiga me lo comentaba recientemente, y con toda la boca llena de razón, siempre le solía decir que nuestro error fue el no haber forjado, en primera instancia, una relación de amistad... de cómplices; y en lugar de ello, habernos enfocado únicamente a una "relación" efímera y pasional. Hoy día creo que creo ambos pretendíamos llenar ausencias y vacíos personales, pero, al final, no puedes tapar un "agujero" con otro "agujero", ¿estamos de acuerdo? Primero tienes que trabajar en resanar el "agujero" personal, y una vez finiquitado ese trabajo, es entonces que puedes, de cierta forma, fungir como soporte o pilar de ese otro ser que comparte tu dolencia, es decir, el haber tenido -o seguir teniendo- un "agujero" en el alma.

He pasado por muchas emociones y estados de ánimo desde que empecé este tortuoso camino con -y ahora
sin- él. Estoy tratando de buscarle una razón lógica y hasta idónea... al menos benéfica para mi persona, y creo que, precisamente, ese es y ha sido mi error no sólo en este caso sino también ante cada situación -de la índole que quieran- que se me presenta en el camino: el eterno "¿Por qué?".

No voy a negar que estoy muy
lastimada, y sí, humillada. Después de algunos días de duelo, de luto, me he dado cuenta, poco a poco, que ese duelo y ese dolor tan seco que siento es única y exclusicamente por mi misma y no por él... al menos hoy, no es más por él.

Es que, a final de cuentas, no fue una
"relación" lo que murió, lo que acabó. Ni siquiera se trató de una amistad, como bien lo comentaba mi amiga. Lo que murió -o al menos siento que está a punto de hacerlo- fue una parte de mi, y en específico, el terreno que considero había ganado a través de todos estos años luchando incansablemente por recuperar la confianza en mi misma y la autoestima lacerada. Y es así que hoy me siento derrotada, no sólo en el plano de las "relaciones sentimentales", sino completamente a nivel emocional, psíquico y espiritual.

Y a la vez, esta actitud derrotista me emputa... Estoy encabronada
conmigo misma... Considero increíble el haberme permitido tocar fondo para hoy apenas poder respirar... porque sí, lo acepto, no puedo hacerlo, me cuesta, me duele. Cada inhalación constituye un esfuerzo tan doloroso que simplemente no puedo describir, y me es absurdo a la vez, el encontrarme en esta situación, no por él, porque él no tiene más ni voz ni voto en mi vida, sino por mi... ¿En qué momento me permití a mi misma boicotearme de esta manera?

Y sí, quiero salir de esta, quiero decir "¡A la mierda, carajo!", pero aún no me es
posible -¿o no quiero?-.

El día de hoy fui a leerme las cartas con una
persona que me las leyó hace aproximadamente 5 años y medio, poco más, poco menos... No es que crea plenamente en esas cosas, es sólo que sentía la necesidad de obtener respuestas -y sí, lo acepto, eso no quiere decir que las haya buscando en el lado correcto, lo sé...-. ¿Obtuve las respuestas que quería? Por supuesto que no... cualquier persona en su sano juicio, sabría que no iba a encontrar "respuestas" de esa manera.

Y bien, el punto no está en lo que me dijo esta adivina sino en el hecho de yo llegar a caer de
nuevo en ese tipo de comportamiento viciosos para calmar mi ansiedad del eterno "¿Por qué?". El punto está en que sigo -y a veces pienso, seguiré- lastimándome a lo pendejo, porque han de saber que no escuché cosas bonitas, ¡no!, al contrario, escuche cosas que me lastimaron, que me hirieron y que me humillaron aún más. Ciertas o no, no lo sé, pero sí sé y reconozco con vergüenza que lo más humillante ha sido llegar a este punto, a dejar mi felicidad y mis decisiones en manos de una persona completamente ajena mi, que por así decirlo, "ni vela tiene en el entierro". Todo por querer obtener "respuestas" acerca del actuar de un ser humano que, al menos para mí, ha dejado de tener todo valor como tal, ha dejado de brillar, y si un día lo amé y lo admiré, hoy puedo decir con lágrimas en los ojos -y sí, orgullosa de portarlas-, adiós... dejaste apagar tu luz y no te preocupaste por llevar baterías contigo... te alimentaste de mi luz y la consumiste y, no siéndote suficiente, me dejaste en plena oscuridad cuestionando mi valor... lo siento, hoy quiero recuperar mi luz, escuché que es posible recargar mi batería, lo quiero intentar... adiós, no eres para mí.

Pero y aún y con todo ese reconocimiento me encuentro tan dispersa, en todo sentido de la palabra, en toda área de mi vida, que no sé ni cómo retomarme nuevamente. Sé que esta dispersión me está causando conflictos y tal parece que no me importa. Me he cerrado tanto al exterior, a la realidad que me rodea, que tal parece que hoy sólo tengo como meta el perseguir a mi banda favorita por todo el mundo, justificando mis acciones con frases como, es que es chido viajar, es que conozco a muchos amigos... y sí, a pesar de que, efectivamente, viajar es divino, y de que efectivamente he conocido y sé, conoceré amistades inolvidables, empiezo a creer que el "trigger" que me motiva está del todo mal, pero allí está mi Pepe Grillo diciéndome, ... no Bárbara, sigue tu corazón, tu intuición... siente el dolor y combátelo, aunque sea con medios poco realistas... tan sólo trata de no perder tu esencia en el camino.

Con el corazón en la mano, les puedo decir que sólo sé que no sé absolutamente nada... Sólo sé que siento un vacío
emocional del tamaño de un agujero negro y que no sé, no tengo idea, cómo controlar.... y sí, digo controlar porque el méndigo agujero, remedio ya no tiene; sólo hay que procurar mantenerlo de ese tamaño y que no crezca más, para que no se siga tragando lo poco real y tangible que queda dentro de mi.

Hace aproximadamente una hora llene mi cabeza con ideas como, Quiero ser
positiva, ¿por qué no empezar este 1o de Marzo"... Quiero intentar un mes de sanación extrema... Quiero hacer una diferencia en mi vida... Pero a ser sincera, pasan los minutos y desfallezco en el intento, porque siempre hay algo que me tira al piso bravamente y sin excusa... Pero yo me pregunto, ¿ese algo seré yo misma?

Mi poca disposicion para cambiar, en inicio, las cosas más cotidianas, y a decir verdad, el
miedo -pánico- que tengo de hacerlo, no me están sino lacerando día con día y dejándome claro que, de no tomar otra actitud ante todo aquello que que acontezca en mi vida -ya sea bueno o malo-, voy a terminar cagándome en mi propia mierda, literal.

Es así que, al menos hoy, me entiendo decidida a encontrar ese coraje escondido... a alcanzar esa
voluntad plena y sin dubitaciones... Estoy decidida, sí, pero tengo miedo.

Y sí... además de ser la mujer de los eternos "¿Por qué?", también soy la mujer
de los eternos "Peros".

Bárbara

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